Godoy en “Las Majas de Goya” porno

El primer porno español… ¡Y en el Prado!


En este triste país dominado por la Inquisición, hubo que esperar a que un aragonés genial consiguiese meterles tamaño gol con dos de los cuadros más famosos de la historia. Las majas son el primer desnudo español pintado porque sí. Sin justificación mitológica ni hostias. Una señora tumbada en actitud de publicidad de teléfono erótico. Si Graham Bell hubiese inventado el teléfono antes de la época de Goya, la Maja Desnuda tendría encima un cartelito tipo “Tus deseos se hacen realidad en este cuerpo”, no lo dudéis. Pero, como Graham tardó lo suyo, Goya tuvo que conformarse con ser el precursor de esos bolígrafos que, si los pones boca abajo, empelotan a una señorita o a un Manolón. Sí, lectores: los cuadros fueron un encargo de Godoy, que quería sofisticar sus pajillas a través de un ingenioso juego de poleas que hacía que el cuadro de la maja desnuda se superpusise al de la vestida. Sólo Godoy, el hombre más poderoso de España por aquel entonces pudo permitirse tal gol a la Inquisición. Desde aquel momento, la pintura española entró en su fase de madurez: adiós a la loa sistemática a Cristo o a la foto de estudio hortera de los nobles del momento. ¡Demos la bienvenida a los desnudos frontales! Me río de Larry Flint… ¡Larga vida a Don Francisco de Goya!

7. Ex-aequo: American Pie/ Algo pasa con Mary

Las cumbres de la comedia palillera de los 90

Si hablamos de comedia adolescente, mi corazón está con los títulos ochenteros. “La revancha de los novatos” o “Porky’s” son títulos aún no superados y con una densidad de tetas por minuto que, en las nefandas décadas posteriores, ha decaído preocupantemente. El caso es que, por extraños motivos, esas películas carecen de momentos masturbatorios relevantes. Hay que esperar a los dos principales títulos de la comedia noventera para encontrar dos gallolas para la historia. “American Pie” es la demostración de cuál es la principal utilidad del clásico pastel americano. Tan concisa y eficaz fue la escena en la que el chavaluco judío mancillaba la idiosincrasia del postre, que vivo en el convencimiento de que muchos restaurantes rehicieron su carta a resultas de tal escena. Eso sí, la paja con Loctite de American Pie 2 me parece más graciosa aunque menos icónica.
Por su parte, la escena de “Algo pasa con Mary” es, indudablemente, más profunda y completa. No sólo se centra en el turbador plano de Gaylo Follen menándosela, no. En primer lugar, la motivación es gloriosa: eyacular para liberar tensiones previas y, así, no decir gilipolleces en la cena. Se supone, claro está, que el pajero irá tan caliente que, pese a tener ya una edad, logrará recargar el rifle en un corto periodo de tiempo. En segundo lugar, la escena es bella porque enfrenta al pajero a las consecuencias de sus actos: el peinado subsiguiente de Cameron Díaz debería figurar entre las fotos que adornan cualquier peluquería. Será uno de mis primeros decretos-ley como dictador de todas las Españas.

El problema es que todos pensamos que podemos hacer sexo sin ser profesionales, con una cámara delante y listo. Además el fácil acceso a contenido porno en internet no ayuda a mejorar el sector

La verdad que realizar vídeos porno de calidad es un arte igualq ue otro, y no todos pueden realizar productos de buena calidad.

Es una película, y se hace igual que otra cualquiera, con más o menos medios y mejores o peores actores https://videos-porno.xxx/videos-porno/videos-porno-de-mujeres-follando.

Es muy delicado este tema… En principio es cuestion de seleccionar a una bella mujer asi como también a un hombre capaz de soportar tal escena.

Brillante post. Me ha recordado al cómic CONSUMIDO de Joe Matt, cuando el propio Matt realiza un montaje de TODAS las cintas porno que le prestan para eliminar los caretos de los caballeros.

Lamento llegar después de todo el spam o semispam, pero es que no puedo contenerme:

EL PUEBLO EXIGE SABER EL NOMBRE DE LA PELI DEL NÚMERO 9.

No nos podéis dejar así, NO PODÉIS.

Añado también que el porno se ve en versión original, como el cine iraní. Sé que es menos sórdido que verlo doblado, pero qué le vamos a hacer, yo uso gafas. Además la mayoría de no anglosajones hablan inglés peor que uno mismo, así que te sientes superior (hasta que se desnudan, claro).

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